Documental

El editor que intentó derrocar al gobierno británico

Gil Toll

Se llamaba Cecil King y era el presidente del grupo International Publishing Corporation, dueña del Daily Mirror, que llegó a tirar 5 millones de ejemplares en la década de los 60. King pertenecía a una familia relacionada con la prensa y estaba convencido de la influencia de los periódicos en la marcha del país. Creía que había sido la prensa la responsable de la derrota de Churchill en las elecciones tras la segunda guerra mundial y también se atribuía la victoria del laborista Harold Wilson en 1964.

El editor había sido partidario de Wilson porque creía que los laboristas estaban más decididos a emprender las reformas económicas que, según su criterio, el Reino Unido necesitaba. Su idilio con los laboristas se torció a partir de que se frustraran sus aspiraciones para un cargo importante en el gobierno y fuera nombrado consejero del Banco de Inglaterra, donde coincidió con la élite de la City londinense partidaria de drásticos recortes del gasto público británico.

King quiso que el Daily Mirror atacara al gobierno y el director del periódico, Hugh Cudlipp, debía enfrentarse a su jefe una y otra vez para detener las presiones que pretendían publicar críticas más y más feroces.

La deriva llevó al magnate a la conclusión de que debía haber un cambio político en el gobierno y se propuso, ni más ni menos, que derrocar al gobierno y substituirlo por un gabinete técnico en el que él mismo tendría un papel relevante y que tendría como referente político al prestigioso militar Lord Mountbatten.

King mantuvo contactos con tal fin, que resultaron en vano. Y entonces decidió usar su poder como editor para cometer un colosal error que le llevó al desastre total. Imponiéndose sobre todos sus periodistas, editores y gerentes, redactó y mandó publicar en portada del Daily Mirror un artículo golpista titulado “Enough is enough”.

En el texto se argumentaban las dificultades financieras del país, que por entonces recurrió a la ayuda del FMI y de los Estados Unidos, para justificar el desalojo del poder de Harold Wilson al margen de los mecanismos parlamentarios.

La jugada de Cecil King naufragó en su propia casa, ya que el consejo de administración de IPC, en el que no contaba con la mayoría de las acciones, le destituyó del cargo de presidente. Entonces todo se atribuyó a la miopía política de King, aunque en sus memorias, el director del Mirror afirmó que Lord Mountbatten sí tuvo un papel activo en la frustrada conspiración.

La historia de esta conspiración de papel y de la actuación de Cecil King está espléndidamente contada en el documental de Adam Curtis Every day is like Sunday. La pieza cuenta con una entrevista al propio King procedente del archivo de la BBC, así como abundante material de la actividad de las redacciones de los periódicos londinenses de la época. Curtis es un especialista en localizar tesoros en el archivo de la televisión británica y en este caso tuvo la suerte de topar con unos originales rodados en la época que muestran a algunos de los protagonistas de los hechos.

Categorías:Documental

Tagged as: , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s