Investigación

El cine nazi en el bando franquista de la guerra civil

José María Claver Esteban, Universidad de Sevilla

Ciertamente, llama la atención la significativa presencia que la cinematografía nazi tuvo en la zona sublevada durante toda la Guerra Civil. Indudablemente, si nos atenemos al volumen global de películas que se proyectaron en las pantallas, incluidas las reposiciones, la importancia del cine alemán se diluye entre esa ingente cantidad de filmes norteamericanos que estaban en fase de distribución en el período previo al inicio de la guerra. Distinta es la perspectiva si nos asomamos exclusivamente al cine más novedoso de estreno. Pongamos un ejemplo significativo: Sevilla, capital más importante de la zona franquista, asiste a un claro desembarco del cine bajo Hitler: así, el mayor índice de películas estrenadas, producidas entre 1936 y 1938, van a tener la nacionalidad alemana, alcanzando un 44%; situándose Estados Unidos en un segundo puesto con un 39%. Estas mismas tendencias se constatan en otras grandes ciudades nacionales, como Zaragoza.

Frente a la importante inhibición de las distribuidoras americanas instaladas en España, poco activas en zona insurgente durante la guerra, se confirma la decisiva aportación del material alemán a través de marcas como la Alianza Cinematográfica Española, que detenta la exclusiva de la UFA; la Hispania Tobis; la Hispano Italo Alemán Films; y ya más residualmente Ufilms.

Es preciso, por tanto, desterrar la falsa idea de que el cine nazi más propagandístico fue secundario y accidental en la España sublevada. Bien es cierto que del cotejo de ese ingente material, enviado desde Alemania y distribuido por las marcas anteriormente citadas, se desprende la presencia innegable de numerosas operetas, comedias, melodramas, películas policíacas e incluso filmes de aventura. Como también lo es que si analizamos con detenimiento el material alemán estrenado durante la guerra, nos encontramos con títulos que ya son clásicos en los estudios cinematográficos sobre el cine del nazismo. Destacan así, en la categoría de filmes de ficción, los estrenos de El flecha Quex (1933), SA-Mann Brand (1933), Traidores (1936), Patriotas (1937), El soberano (1937), Bajo palabra de honor (1938), Alas milagrosas (1935), El emperador de California (1936), Los húsares de la muerte (1937), Coraceros de Prusia (1935), El acorazado Sebastopol (1937), Lucha contra la muerte roja (1935), Camaradas del mar (1938), y un largo etcétera.

Hitlerjunge-Quex

Hitlerjunge-Quex

Lo apuntado para el cine de ficción alemán se repite con increíble precisión al tratar el tema del documental germánico exhibido en la España de Franco. Títulos emblemáticos de la nómina nazi están más que presentes y serán utilizados en actos de agitación con clara intencionalidad propagandística y como fórmula de expresión de las bondades del totalitarismo. Este será el caso de las producciones de Leni Riefenstahl, El triunfo de la voluntad (1934-35), Día de la libertad: Nuestras Fuerzas Armadas (1935), y Olimpiada (1938), además de otros documentales cargados de ideología nazi. La contribución propagandística alemana a los insurgentes se completa con la generalizada difusión del noticiario de la UFA, así como la producción y exhibición durante la contienda de algunos filmes alemanes sobre la guerra española, el más destacado de los cuales será la coproducción España Heroica (1938).

Actos de propaganda cinematográficos realizados en la zona sublevada

Tras el estallido de la guerra, la celebración de festivales patrióticos cinematográficos va a ser frecuente en todo el territorio sublevado, teniendo como protagonista a algunas de estas significativas películas alemanas. El cine nazi comienzan a hacer acto de presencia tras el reconocimiento diplomático alemán a la España de Franco el 18 de noviembre de 1936. Desde comienzos de diciembre de ese año, en capitales como Sevilla, Santa Cruz de Tenerife, Salamanca y Cádiz, se proyectan ya los documentales El triunfo de la voluntad y El enemigo mundial número 1.

Buena parte de estas sesiones, que van a celebrarse en zona insurgente, mantienen un mismo tipo de formato. Cuentan con una entidad organizadora, frecuentemente Falange Española, y con una institución oficial alemana y/o italiana que es la encargada de suministrar las películas; el motivo de la reunión es conmemorar un acontecimiento de importancia, normalmente se realiza un homenaje a Alemania o a Italia, o a ambas conjuntamente; la recaudación del programa va destinada a beneficio de alguna entidad; se celebran en locales de cine comerciales, los más suntuosos e importantes de la localidad, engalanados con banderas de los países amigos y decorados para la ocasión; cuentan con la asistencia de autoridades locales, en muchos casos embajadores o cónsules de las naciones amigas, y con un público escogido y entregado que agota las localidades; y, finalmente, desarrollan un largo programa en el que se exhiben películas alemanas y/o italianas, se entonan himnos de las naciones aliadas, el “Cara al sol”, etc., se pronuncian charlas, discursos circunstanciales o incluso alocuciones explicativas de las películas, y se lanzan vítores a Franco, a Hitler y a Mussolini por una audiencia enfervorizada, que acaba la función puesta en pie y realizando el saludo fascista.

Películas alemanas proyectadas en los actos propagandísticos

El material alemán seleccionado para estas sesiones permite hacernos una idea de cuál fue el objetivo ideológico y propagandístico perseguido con estas funciones cinematográficas. Todas las películas revisten un fuerte contenido nazi, cuyas características posibilitan agruparlas en función de su intencionalidad ideológica.

En un primer grupo abundan los filmes significativamente anticomunistas y antisoviéticos: documental contra el comunismo es, por ejemplo, El enemigo mundial número 1 (1936); entre los filmes de ficción contra la Unión Soviética destaca Lucha contra la muerte roja (1935), de Peter Hagen; pero, sobre todo, van a aparecer en esta selección las películas históricas que retratan la lucha del nazismo contra el comunismo en Alemania, antes de la llegada de Hitler al poder. De los títulos clásicos, que componen la trilogía inicial de la primera cinematografía nazi dedicada a sus mártires, se estrenarían en sesiones patrióticas, en homenaje a Alemania, El flecha Quex (1933) y SA-Mann Brand (1933).

Lucha contra la muerte roja

Lucha contra la muerte roja

El segundo grupo de filmes exhibidos son todos documentales y tienen como objetivo la exaltación del nazismo y la glorificación de su líder, Adolfo Hitler. Aquí se incluyen los filmes que conmemoran los congresos del Partido celebrados en Núremberg, el más conocido de todos ellos es el film de Leni Riefenstahl, El triunfo de la voluntad (1934-35). Pero también abundan películas destinadas a demostrar la fuerza armamentística de Alemania, como Zafarrancho de combate, o Tag der Freiheit: Unsere Wehrmacht (1935), de Leni Riefenstahl; aquéllas que celebran acontecimientos culturales y deportivos y que ensalzan la organización nazi, caso de Preparación de los Juegos Olímpicos, u Olimpiada (1938) de Riefenstahl; filmes que glorifican la reconstrucción y el renacimiento de Alemania tras la llegada del nazismo en todos los órdenes de la economía, la agricultura, la industria, o las infraestructuras, como La cruzada del pan; cintas que ejemplifican la eliminación de la lucha de clases en Alemania y la acción de las diferentes organizaciones del Trabajo, como Embellecimiento del Trabajo, o aquéllas que ensalzan la labor ejercida por el nazismo en la atención, preparación y aleccionamiento de la juventud alemana, caso del documental Camaradería. Junto a todos ellos encontramos reportajes sobre los eventos y actualidades más sobresalientes relacionados con el nazismo, especialmente los viajes efectuados por Hitler y Mussolini a sus respectivos países, de la que quedó constancia gráfica en sendos documentales de la UFA.

SAMann Brand

SAMann Brand

A la luz de los títulos exhibidos, parece desprenderse un mismo esquema que articula buena parte de la propaganda nazi en España utilizada en estas funciones cinematográficas. Todos los filmes proyectados glorificaban el régimen nazi subrayando su poder civilizador, su capacidad de renacimiento y de construcción, fomentando la rebeldía frente al comunismo, anulando la lucha de clases, destacando la potencialidad bélica del Tercer Reich, fortaleciendo el principios del líder y exaltando el triunfo de la voluntad. En estos filmes el nazismo se revela no sólo como garantía de renacimiento, de trabajo, de prosperidad económica, sino que se convierte en un dique, en una barrera para la defensa de la civilización europea contra la barbarie asiática, representada por el comunismo soviético.

Oportunidad de la exhibición de estos filmes en el contexto de la Guerra Civil

Resultó, en consecuencia, muy adecuada y apropiada la difusión y exhibición de estos filmes propagandísticos en la zona nacional pues sirvieron para familiarizar al espectador con el discurso del nazismo, con sus creencias, valores y actitudes, en muchos de cuyos aspectos participaba el falangismo. Pero, sobre todo, estos filmes se proyectaron con la clara intencionalidad de establecer un paralelismo entre la historia de Alemania y los sucesos que se habían vivido en España desde el advenimiento de la II República y especialmente el estallido de la Guerra Civil. Porque también en España se estaba librando una lucha contra el comunismo internacional, y al igual que en Alemania Hitler había servido de dique de contención contra el enemigo, la supuesta justificada sublevación militar, dentro de esta cruzada mundial contra el comunismo que habían emprendido algunas naciones señeras, había significado un movimiento de salvación para la civilización española, presa de las garras del comunismo republicano, y cuya segura derrota, gracias a la voluntad, al tesón y a la fe de personalidades carismáticas, como José Antonio y Franco, iba a traer como consecuencia un nuevo renacimiento español, la reinstauración del Imperio, y la victoria final de la civilización cristiana sobre la barbarie y el ateísmo comunista.

Los filmes anticomunistas, en consecuencia, al plantear situaciones similares a las vividas en España, sirvieron para justificar el golpe militar contra el Gobierno legal republicano, proporcionando estrategias discursivas y argumentos como coartada de la rebelión. Junto a ellos, los filmes que elogiaban la capacidad civilizadora del nazismo y representaban el milagro alemán reforzaron en el espectador de la España franquista la creencia de que tras la inminente victoria del régimen fascista español en la guerra contra la República, se asistiría al renacimiento y resurgimiento de España, al igual que había ocurrido en Alemania, tras la llegada del régimen de Hitler.

Estos contenidos se hayan claramente presentes en los comentarios periodísticos que dan cobertura a estas sesiones patrióticas y propagandísticas, análisis que demuestran a las claras cómo la crítica sublevada integró e hizo suyo este discurso nazi al visionar las películas. Que esta propaganda estaba fuertemente dirigida lo prueba el hecho de que frecuentemente en estas funciones cinematográficas abundaban discursos, arengas y disertaciones dadas por los oradores que servían para guiar al espectador y dirigirlo hacia una correcta interpretación de los filmes que iban a ser proyectados. De hecho, en numerosas ocasiones, aparecen testimonios en los periódicos de la presencia de personalidades que explican la película.

SAMann Bran

SAMann Bran

La Fascinación del nazismo entre el público

Los datos reunidos a partir de la prensa subrayan la triunfante acogida que tuvieron todos estos filmes entre la crítica y entre el público que asistió a las sesiones, así como la seducción que ejerció entre ellos la figura de Adolfo Hitler. Tanto en Málaga como en Córdoba, El flecha Quex y El Congreso de Núremberg fueron aplaudidos delirantemente. En Zaragoza, al proyectarse El Congreso de la libertad, “al aparecer Hitler en la pantalla la ovación que estalló fue atronadora, repitiéndose, al terminar el film, los vivas y las ovaciones a Alemania, Italia y España” (El Noticiero, 14/04/1937). En Córdoba, durante la proyección de Zafarrancho de combate, “el público aplaudió al führer Hitler, que apareció varias veces en la pantalla” (Azul, 30/01/1938). La misma tónica se sigue en Sevilla, con motivo del estreno de Viaje de Mussolini a Alemania:

Cuantas veces aparecieron en primeros planos las figuras del Duce y del Führer, el público, que llenó por completo la sala del teatro Llorens, aplaudió con entusiasmo a los eminentes hombres de Estado (ABC, Sevilla, 20/11/1937)

El mismo delirio despertó la proyección conjunta de El triunfo de la voluntad y El enemigo mundial número 1. Pondremos dos ejemplos relativos a Granada y Salamanca:

El público dio vivas muestras de entusiasmo y simpatía por el pueblo alemán, con aplausos y vítores durante la proyección de los filmes. La banda municipal interpretó los himnos de Falange Española, Alemania, Italia y Portugal, que fueron escuchados por todo el mundo en pie, firmes y con el saludo fascista (Ideal, 08/01/1937).

Los aplausos, sobre todo al Führer, fueron ensordecedores, así como a los desfiles con los que termina la cinta, que demuestra la potencia de Alemania desde que fueron cantados por el público, aplaudiéndose entusiásticamente al terminar (Imperio, Zamora, 14/12/1936).

También, la proyección de SA-Mann Brand levantó encomiásticos elogios: El Jefe Provincial ha manifestado lo siguiente: -Ningún español debe dejar de verla. Para lo falangistas esta película es un breviario de emociones inolvidables. ¡Heil Hitler! ¡Arriba España! (El Pueblo Gallego, 01/08/1937). Una pequeña muestra de la fascinación que ejerció el nazismo en muchos de los espectadores de la España sublevada.

 

El presente artículo es una síntesis de la comunicación “¡Heil Hitler! El uso del cine nazi como arma de propaganda durante la Guerra Civil: sesiones cinematográficas y actos patrióticos realizados en zona sublevada presentada al IV Congreso Internacional de Historia y Cine, celebrado en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Barcelona, “MEMORIA HISTÓRICA Y CINE DOCUMENTAL”, dirigido por los profesores José María Caparrós Lera y Magí Crusells.

Categorías:Investigación

Tagged as:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s