Investigación

Isabel Oyarzábal en Heraldo de Madrid

Amparo Quiles Faz*

Isabel Oyarzábal Smith, periodista, traductora, ensayista, autora teatral y novelista nació en Málaga en 1878 y falleció en México D. F. en 1974. Su figura encarna el desarrollo del feminismo español y, al tiempo, la transformación de la mujer española en ciudadana universal. Un proceso que estuvo unido a su participación activa en los medios de prensa y que la llevó a ser la primera mujer embajadora en Suecia y uno de los pilares del feminismo nacional.

Su carrera periodística comenzó en 1907 cuando fundó La Dama y la Vida Ilustrada, revista femenina que duró hasta 1911. Desde 1916 colaboró en las páginas del periódico madrileño El Día hasta 1917, fecha en que pasó a ser colaboradora de El Sol de Madrid. En este último diario insertó una columna diaria desde el 3 de diciembre de 1917 al 4 de febrero de 1921, en un corpus de 186 artículos, de los cuales casi un centenar de ellos han sido publicados por Amparo Quiles Faz en Mujer, voto y libertad. Textos periodísticos de Isabel Oyarzábal Smith (Sevilla. Editorial Renacimiento, 2013).

Además de estos artículos, encontramos la firma de Oyarzábal en las revistas La Esfera, Blanco y Negro Blanco y Mundo Femenino… Fue también corresponsal de la agencia de noticias londinense Laffan News Bureau y del periódico The Standard y posteriormente del Daily Herald.

Pero lo que nos interesa destacar es su colaboración en las páginas del madrileño Heraldo de Madrid desde 15 de agosto de 1927 al 24 de septiembre de 1929, dos años de publicaciones en los que insertó 17 artículos firmados con “Isabel de Palencia” y, solo en algunos casos, añadiendo su seudónimo de Beatriz Galindo. En este corpus textual hemos de destacar dos ámbitos temáticos: por una parte, los artículos referidos a la denuncia social y a la defensa feminista y, por otra, su visión del mundo norteamericano.

1.- Por su importante valor feminista destacan sus dos artículos, “Contestación a una circular” (15-8-1927, p. 1) y “Comentando una circular. Las lecturas prejuiciosas o desde El Corán al Ripalda” (16-9-1927, p. 16), en los que se defiende de los ataques vertidos contra el Lyceum Club. Sus críticas al conservadurismo reinante continuaron en “Una asamblea. Las ligas contra la inmoralidad” (16-11-1927, p. 1), dedicado a rebatir las proclamas que ondeaban los sectores más conservadores del país.

Sus textos no solo incidieron en el mundo femenino, sino que la infancia -tema recurrente en los textos de Oyarzábal- también asomó en el Heraldo, caso de su artículo “El niño de la calle” (24-12-19127, p. 16), en el que denunciaba que la industrialización había provocado el hacinamiento en las ciudades y “la formación de un nuevo y mísero tipo de humanidad: el niño de la calle”.

2.- El segundo bloque temático giró en torno a Norteamérica, al que dedicó 8 artículos en las páginas del Heraldo, como resultado de su segundo viaje a América en 1928. Estos textos se publicaron entre el 2 de febrero de 1928 y el 24 de septiembre de 1929 y entre sus títulos destacaban “La caldera de fundición” (5-3-1928, p. 1) en el que describió su llegada en barco a Nueva York y la vista de la Estatua de la Libertad, así como el temor que provocaba la isla de Ellis, “lugar de interrogación, detención y muchas veces devolución de los aspirantes a la residencia en América del Norte cuyos documentos no satisfacen a las autoridades de inmigración”.

Frente a la industrialización americana, Oyarzábal publicó “El retorno del artesano” (2-2-1928, p. 16) en el que se quejaba de la desaparición de la artesanía en manos de “máquinas insensibles”. En la entrega titulada “Desde América del Norte (16-3-1928, p. 1) destacaba uno de los grandes aciertos de los americanos: la efectividad con que resolvían los problemas que afectaban al bienestar físico del individuo.

Acorde con el ideario de las vanguardias artísticas que exaltaron el atractivo de la velocidad, Oyarzábal tituló el artículo “América del Norte erige templos a la velocidad” (24-3-1928, p. 1) en el que destacaba el gusto norteamericano por ganar tiempo al tiempo.

Unido a la velocidad y en relación con el pensamiento capitalista y puritano para el que el tiempo es oro, Oyarzábal tituló su artículo “Reloj en mano” (11-5-1928, p. 16). En él destacaba que la vida americana estaba trazada y ordenada por el reloj, aunque, “eso no quiere decir que en los Estados Unidos no se pierda también el tiempo. Vaya si se pierde…” Una percepción de la colectividad norteamericana que también destacaría simbólicamente Federico García Lorca tras su estancia, entre 1929 y 1930, en Nueva York y que plasmaría en su obra Poeta en Nueva York.

Acorde con su ideología liberal, Isabel Oyarzábal también arremetió contra los sectores conservadores norteamericanos, y en concreto, contra las Dangliters of the American Revolution o Hijas de la Revolución Americana en su artículo “En todas partes cuecen habas. Las listas negras de las D. A. R.” (14-5-1928, p. 1). Frente a los temores norteamericanos hacia el comunismo europeo, el pacifismo iba adentrándose en el país: “Norteamérica cuenta con mucha gente culta, con muchos hombres y mujeres de corazón encendido en apostólico deseo de unir al mundo fraternalmente”.

Fruto de su posición contraria a la guerra es el último de sus artículos, publicado cuando ya la escritora estaba de regreso en España y titulado “La mujer y la guerra. Nuestras responsabilidades” (24-9-1929, p. 1). En él se hacía referencia al discurso pronunciado por el ministro francés de Arístides Briand ante la Asamblea de la Sociedad de Naciones de Ginebra señalando la necesidad de la cooperación femenina en la paz mundial y ante lo que reflexionaba la escritora: “Hay que aprender de los horrores: las mujeres han callado ante la guerra. Ahora todas saben las consecuencias… Hay que negarse a que se inculque en el niño el odio… Hay que revisar los libros de texto de historia de los países… Y declarar el boicot a los cuentos y juguetes bélicos e inculcar en toda la población mundial el bíblico <No matarás>”.

Con sus artículos en Heraldo de Madrid Isabel Oyarzábal afianzaba sus críticas frente a la intolerancia reaccionaria nacional e internacional y en defensa de los desprotegidos. Su voz en favor de las mujeres, de la infancia y de los desposeídos de la sociedad no se acalló nunca, ni en los foros internacionales ni en las letras de sus artículos. Unos escritos que ahora rescatamos para que su voz de mujer feminista y solidaria no se borre en el olvido.

 * Universidad de Málaga

Para más información sobre este tema véase, Amparo Quiles Faz, “El oficio de escribir: Isabel Oyarzábal en El Heraldo de Madrid (1927-1929)”, en A. A. Gómez Yebra (edit.), Patrimonio Literario Andaluz. Libro Homenaje a Cristóbal Cuevas García, V, Universidad de Málaga, 2013, pp. 155-179. http://www.cervantesvirtual.com/obra/el-oficio-de-escribir-isabel-oyarzabal-en-el-heraldo-de-madrid-1927-1929/

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