Investigación

Josefina Carabias, pionera del periodismo femenino

Ángeles Ezama

La atención relativamente escasa que la escritura de las mujeres en la prensa española ha recibido hasta ahora por parte de los investigadores, explica el que una obra tan importante en la historia del periodismo español como la de Josefina Carabias haya pasado casi desapercibida. Con este trabajo pretendo realizar una primera aportación a la bibliografía de esta magnífica periodista, que fue sin duda una de las mujeres pioneras en la prensa española.

Josefina Carabias afirma que fue la primera redactora de información general en la prensa periódica española:

Yo creo que entonces no había ninguna chica en los periódicos. Entiéndeme, mujeres    que firmaban sí que había, desde hacía más de un siglo, pero como colaboradoras y   escribiendo sobre temas concretos: arte, literatura y cosas de la mujer. Lo que no existía eran redactoras, en el sentido más amplio de la palabra. Y así entré yo, para hacer lo que un redactor cualquiera, como uno más en el periódico. Yo creo que fui la primera, pero tampoco quiero afirmarlo, porque no estoy segura y porque siempre sale alguien diciendo que no es así. El hecho es que en La Voz no había más chicas y que yo comencé a trabajar en lo que se terciaba. Cortes, sucesos, entrevistas, reportajes, información…, unas veces con firma y otras no, como uno de tantos redactores no especializados. (Juby Bustamante, «Josefina Carabias, periodista-periodista», Madrid, 17 de abril de 1971, en Josefina Carabias corresponsal, ed. e introducción de Maria Pilar Diezhandino, Madrid, APM, 2008, pp. 222-223).

Sus primeras colaboraciones periodísticas se documentan en la revista Estampa en 1929, bajo la firma de J.C. Entre 1931 y 1936 su actividad periodística fue muy nutrida, ya que simultaneó su colaboración en varios medios: en Estampa entre febrero de 1929 y agosto de 1933, en Ahora. Diario gráfico desde 1931, con crónicas parlamentarias, en el diario La Voz entre octubre de 1932 y junio de 1935, en Crónica entre febrero de 1934 y mayo de 1936, y en Mundo Gráfico entre junio de 1935 y junio de 1936. A la vez colaboraba también en el primer programa informativo de la radio española La palabra de Unión Radio, creado el 7 de octubre de 1930, del que fue redactora entre 1932 y 1936.

Los artículos que Carabias publicó en el diario La Voz entre 1932 y 1935, un total de 159, son para su autora reportajes:

En periodismo no hay más que un solo género: el reportaje. Mayor o menor, mejor o peor, con muchas facetas, pero todo lo que no sea dar noticia de interés no es periodismo. Esa noticia puede ser de arte, de teatro, de política o de sucesos, pero siempre es reportaje (Juby Bustamante, «Josefina Carabias, periodista-periodista», p. 224).

La mayor parte de estos reportajes surgen y se desarrollan al contacto con la calle, lugar donde la periodista suele encontrar materia para muchas de sus informaciones. En casi todos ellos la piedra angular es el difícil arte de la entrevista, seña de identidad de sus artículos:

Los profanos que leen los periódicos pensarán quizá que una entrevista es precisamente eso, contar lisa y llanamente una conversación, puesto que eso es lo que simulamos los periodistas. Pero los que, como yo, han hecho muchas en su vida, saben muy bien que en la mayoría de los casos hay que darle muchas vueltas e inventar muchas cosas para que el artículo salga presentable (Josefina CARABIAS, Como yo los he visto. Encuentros con Valle-Inclán, Unamuno, Baroja, Marañón, Pastora Imperio, Ramiro de Maeztu y Belmonte, prólogo de   Victoria Prego, Madrid, El País/Aguilar, 1999, p. 151).

En el desempeño de su oficio la periodista conversa con personas de todas las clases sociales, de todas las profesiones, de todos los credos políticos, tanto si son hombres como mujeres. Entre estas interviews se cuentan las que hizo a Mercedes Gaibrois, primera mujer española que ocupó una vacante en la Academia de la Historia (27 de diciembre de 1932), la bailaora Pastora Imperio (28 de marzo de 1934) y la pedagoga María Montessori (20 de junio de 1934), pero también a Marcial Moreno, un porquero analfabeto con un particular talento para la pintura (25 de octubre de 1932) o María Ontalva, una criada que ha servido a una misma familia durante 3 generaciones (8 de mayo de 1933).

Los asuntos que abordan los artículos de Carabias son muy diversos, pero hay dos temas que no están nunca presentes, salvo por excepción: la política y la crónica de sucesos. No obstante, desde su perspectiva de republicana convencida, dedica algunos reportajes a glosar los beneficios sociales traídos por la República; por ejemplo, el 24 de enero de 1933 alaba la «Labor social de las mujeres de la República». Y en algunos de ellos evoca el fusilamiento de los capitanes sublevados en Jaca en diciembre de 1930 Fermín Galán y Ángel García Hernández, acto que constituyó el preludio de la segunda república; así, el 14 de diciembre de 1933 recuerda: «Hoy hace tres años. Los fusilamientos de Huesca».

Pero los asuntos más recurrentes en los reportajes de Carabias son con frecuencia de orden social y humano: la falta de trabajo, la miseria, la atención a la infancia y la cuestión de la mujer primordialmente. En tales asuntos se pone en evidencia la crisis económica y social que se vive tras el crack de 1929 y que atraviesa los años de la República. Como ejemplo podemos citar el reportaje que dedica a un desahucio el 22 de enero de 1934, a “Los pueblos hambrientos” el 24 de febrero de 1934, la serie “Muchachas de hoy” (entre enero y marzo de 1935), en la que aborda el tema del trabajo femenino, la que dedica a “La vida en Madrid en 1935” (entre marzo y abril de 1935), en los que presta atención a oficios menudos, o los diversos artículos sobre la infancia, como uno sobre la pobreza infantil (18 de julio de 1933) y otro sobre la explotación de los niños en los concursos (16 de junio de 1934).

Tampoco desdeñó la información de puro entretenimiento, prestando también su pluma a temas más frívolos, sobre todo a los concursos para la elección de misses, que siguió de cerca durante los años 1933, 1934 y 1935 para La Voz, pero también para Crónica y Mundo Gráfico, y a las anécdotas e historias sentimentales que proporcionaba el nuevo arte cinematográfico.

Estas colaboraciones en La Voz dan fe de su versatilidad, de su capacidad de desarrollar cualquier asunto al servicio de la información periodística; forman parte del taller de experimentación de esa gran periodista que fue Josefina Carabias, en el que empezó a forjarse una labor informativa que se prolongaría durante casi cincuenta años.

Los comienzos periodísticos de una reportera española: las colaboraciones de Josefina Carabias en La Voz (1932-1935) EZAMA GIL, Ángeles Universidad de Zaragoza

http://argonauta.revues.org/1561

 

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